Huatulco combina dos de las cocinas más ricas de México: la gastronomía oaxaqueña, reconocida mundialmente por su complejidad y profundidad, y la cocina costera del Pacífico, basada en el producto del mar más fresco imaginable. El resultado es una oferta gastronómica que sorprende y enamora.
Desde los restaurantes de alta cocina en Tangolunda hasta los modestos puestos de mariscos en La Crucecita, cada rincón gastronómico de Huatulco tiene algo especial que ofrecer. La clave está en explorar sin prejuicios y dejarse llevar por el sabor.
La lista de platillos que no puedes dejar de probar en Huatulco es larga y deliciosa. El ceviche de camarón con tostadas crujientes, el pulpo a las brasas, el pescado zarandeado al estilo oaxaqueño y la clásica tlayuda mixta son las estrellas indiscutibles de la mesa local.
El Mercado de La Crucecita es la meca gastronómica de Huatulco. Aquí las cocineras oaxaqueñas preparan desde las seis de la mañana los guisos del día: estofados, enfrijoladas, memelas, chocolate caliente y la famosa tejate, una bebida prehispánica de cacao y maíz.
Ninguna experiencia gastronómica en Huatulco está completa sin mezcal. El destino cuenta con bares de mezcal especializados donde se pueden degustar variedades raras de agave oaxaqueño, desde el espadín más clásico hasta el tobalá y el tepeztate.
"En Huatulco, comer es un acto de amor hacia Oaxaca y hacia el mar."
Para vivir la mejor experiencia culinaria en Huatulco:
La gastronomía de Huatulco es mucho más que un complemento del viaje: es una razón de peso para visitar el destino. Sus sabores, su diversidad y su autenticidad la convierten en una de las propuestas culinarias más interesantes y deliciosas de la costa del Pacífico mexicano.