Las playas de Huatulco son destino de anidación de dos especies de tortugas marinas: la tortuga olivácea y ocasionalmente la tortuga laúd. Cada año, entre septiembre y enero, miles de hembras llegan a estas playas en la oscuridad de la noche para poner sus huevos en la arena.
Los proyectos de conservación recolectan los huevos de los nidos más vulnerables, los trasladan a viveros protegidos y esperan el proceso de incubación que dura entre 45 y 60 días. Cuando las crías emergen, los visitantes pueden ser parte de la liberación al mar.
Para participar en una liberación de tortugas en Huatulco es necesario contactar a los campamentos tortugueros autorizados o a las agencias de ecoturismo certificadas del destino. Las liberaciones se realizan generalmente al amanecer o al atardecer.
Los guías de conservación explican durante la actividad todo el proceso: desde la llegada de las hembras a anidar, la recolección de huevos, el período de incubación en el vivero hasta la emergencia de las crías y el momento de la liberación. Es una clase de biología marina aplicada que ningún libro puede superar.
Los principales puntos de liberación de tortugas cerca de Huatulco son las playas de Mazunte, La Ventanilla y las playas del Parque Nacional Huatulco. El Centro Mexicano de la Tortuga en Mazunte es el lugar más accesible con mayor infraestructura para los visitantes.
"El día que sostuve una tortuga recién nacida en mis manos, entendí lo que significa proteger la naturaleza."
La observación y liberación de tortugas está regulada para proteger a los animales:
Participar en la liberación de tortugas en Huatulco no es simplemente una actividad turística: es un acto de conexión con la naturaleza que transforma la perspectiva de quienes lo viven. Es el tipo de experiencia que los niños recuerdan cuando son adultos y que los adultos comparten con emoción genuina.